Te conozco bacalao, aunque vayas disfrazao

—¡5.000 pelas, tronca… vaya un marrón! Empezamos bien las vacas… —Tranki, tía, que el picoleto venía rayao, ¡si nada más pararnos empezó la movida!… que si el cinturón, que si los papeles del buga, que si la ele… —¿Y el rollo macabeo que nos largó después?, ¡que vaya pintas…… que ya no hay valores… que…

Mi padre

Cuando no es la pata de una mesa que cojea le ocupa un cuadro que ladea. A veces, coge la bolsa de la basura y la lleva al contenedor. Otras, me lo encuentro llenando de agua el bebedero del perro. Lo mismo le echa una mano al mayor con un pinchazo en la bicicleta que…

Ignorada depresión

No llegaron a tiempo a la soledad que llenaba tu casa, vacía de compañera, vacía de cuatro hijos, vacía de cuatro nueras, pero sí al hilo de vida que te quedaba. Tras dos meses en la UCI te despiertas. No sabes dónde estás. No entiendes por qué unas cintas rodean tus muñecas y un tubo…

Desde los ojos de un niño

A mí no me importa que pierda las horas mirando mi álbum de cromos o que juegue con mis pompas de jabón cuando estoy en el cole, que a veces se le olvide mi nombre o que a la señora que trabaja en casa le llame mamá. Esta noche esperaré a que se quede dormido…

El legado, finalista en Wonderland

. Es más feliz desde que no estás. Nadie le obliga a sorber sus lágrimas, a patear pelotas, sacar pecho, que le eche huevos, que se vista como Dios manda. No hay cajones secretos que custodien muñecas, braguitas, bolsos ni colonias. Ya no le compro la ropa a escondidas. Los dos agotamos nuestros esfuerzos; tú…