El legado, finalista en Wonderland

. Es más feliz desde que no estás. Nadie le obliga a sorber sus lágrimas, a patear pelotas, sacar pecho, que le eche huevos, que se vista como Dios manda. No hay cajones secretos que custodien muñecas, braguitas, bolsos ni colonias. Ya no le compro la ropa a escondidas. Los dos agotamos nuestros esfuerzos; tú…