El legado, finalista en Wonderland

. Es más feliz desde que no estás. Nadie le obliga a sorber sus lágrimas, a patear pelotas, sacar pecho, que le eche huevos, que se vista como Dios manda. No hay cajones secretos que custodien muñecas, braguitas, bolsos ni colonias. Ya no le compro la ropa a escondidas. Los dos agotamos nuestros esfuerzos; tú…

Su última voluntad

¡Ay cariño, qué dilema tengo! El ánfora que habíamos acordado que te compraría, es tan bonita y tiene tan buena pinta, que ahora, no sé si usarla para que Golfo beba agua o para guardar sus chucherías. Espero comprendas, que no quiera desperdiciarla para el fin que pretendías. Pero tranquilo que no soy tan desalmada –aunque…

La mujer de la ventana

No quiero volver a verte nunca más, estoy harta de ilusionarme con tus llegadas, emocionarme con tus partidas, hurgar en tus maletas, de escuchar tus insinuantes silbidos… Cerró los postigos y alisó los cenicientos visillos, se apartó de la ventana. Desatrancó los pesados cerrojos y en el descansillo, junto al cubo de enmohecidas esperas abandonó…

Enfermedades raras, finalista en Wonderland

Corría tan aprisa que sus pies perdieron suelo y la elevaron muy alto, —acababan de despedirla, justo ahora, con tamaña hipoteca—, la estela de sus lágrimas variaban las hojas de los árboles en deliciosas bolitas azules y… cesaron los contratos basura, los maltratos, la corrupción. Ante la alarma, el mandamás ordenó talar todos los árboles;…

¿Fingir?, no eternamente.

Invité a unos amigos a la casa de la playa, antes de venderla quería despedirme de ella; celebraríamos allí la Noche Vieja y la última Navidad. Les propuse que podían venir acompañados, yo, a cambio, y teniendo en cuenta que la cocina no era mi fuerte ni me consideraba una buena gourmet, me esmeraría en…

O se separan o se van de vacaciones

Vais en coche muchas veces, pero hoy le sientes distinto. Igual es porque anoche discutieron. Últimamente lo hacen mucho. Los gritos no te gustan, te asustan, te alteran. A ellos también les aterra. Los más pequeños corren a esconderse. Sarita y Toni siempre lloran… Te has quedado dormida. No sabes dónde estás. Nunca antes habíais…