Enfermedades raras, finalista en Wonderland

Corría tan aprisa que sus pies perdieron suelo y la elevaron muy alto, —acababan de despedirla, justo ahora, con tamaña hipoteca—, la estela de sus lágrimas variaban las hojas de los árboles en deliciosas bolitas azules y… cesaron los contratos basura, los maltratos, la corrupción. Ante la alarma, el mandamás ordenó talar todos los árboles;…

¿Fingir?, no eternamente.

Invité a unos amigos a la casa de la playa, antes de venderla quería despedirme de ella; celebraríamos allí la Noche Vieja y la última Navidad. Les propuse que podían venir acompañados, yo, a cambio, y teniendo en cuenta que la cocina no era mi fuerte ni me consideraba una buena gourmet, me esmeraría en…

O se separan o se van de vacaciones

Vais en coche muchas veces, pero hoy le sientes distinto. Igual es porque anoche discutieron. Últimamente lo hacen mucho. Los gritos no te gustan, te asustan, te alteran. A ellos también les aterra. Los más pequeños corren a esconderse. Sarita y Toni siempre lloran… Te has quedado dormida. No sabes dónde estás. Nunca antes habíais…

Picaresca a la rumana

Me lo encuentro cada mañana en el barrio donde vivo, con su balanceo, su gorra deslucida y esa mirada asilada en sus atribulados ojos. “El chico extranjero me entristece”, le comento a veces a mi marido. Pero él sabe que no escucharé sus cansinas reticencias ni el manido proverbio chino de la caña y el…

Una corredora, dos dorsales.

Era su mayor ilusión, pero se fue antes de que llegara el gran día. Sumida en la tristeza, guardó los dos dorsales que terminaban en 38 y 39, casualmente, el mismo número de años que estuvieron casados. Esta sería la primera convocatoria a la que no acudirían. Dejó, incluso, de ir a su panadería favorita…

El móvil acusica. Finalista en Wonderland

Suena el teléfono, al descolgarlo escucho que hablan, pero compruebo desorientada, que no se dirigen a mí. Apenas entiendo lo que dicen, aunque por el ruido, deduzco que están en un coche. Evidenciando que se trata de un error, decido dejar a solas a los tortolitos, pero me freno al descubrir unos conocidísimos jadeos… Amasar…